Importar un auto tiene una parte que nadie te cuenta: la espera. Comprarlo dura un instante; todo lo demás se mide en semanas, en mails sin responder y en fotos que llegan desde el otro lado del mundo. Esta es la historia de cómo el FD cruzó el planeta hasta Buenos Aires, etapa por etapa y con las fotos de cada una.
夢 Capítulo 01 — El sueño
Todo empieza igual: una imagen grabada a fuego. Para algunos fue una película, para otros un videojuego; para mí fue verlo una sola vez en persona y entender que las proporciones del FD no se le ocurren a ningún otro auto. Desde ese día supe que en algún momento iba a tener uno.
El problema es que un FD no se compra: se persigue. En la Argentina casi no hay, y los que hay se quedan en las mismas manos por décadas. Si quería uno, había que ir a buscarlo a su tierra.
探 Capítulo 02 — La búsqueda
Meses de mirar subastas en Japón todas las noches, como quien revisa el pronóstico. Aprender a leer las planillas de inspección, entender qué significa cada nota, cada óxido marcado, cada kilometraje dudoso. El FD perfecto no existe; existe el FD honesto.
Cuando apareció este, lo supe en diez segundos. Un Mazda RX-7 del 92, negro, volante a la derecha, con el body kit FEED Afflux GT3 y el GT Wing de RE Amemiya. Y con pedigree: la planilla contaba que había pasado por las manos de Pro Shop Fukuoh (プロショップフクオウ) en Yokkaichi, Mie, un taller japonés de verdad, de los que saben de rotativos.
Pujé con la mano temblando. Hiro, la Shiba, miraba la pantalla sin entender por qué yo gritaba solo en el living.

Japón, 29 de mayo de 2025: el día de la inspección.
検 Capítulo 03 — La inspección
Ganar la subasta no es tener el auto: es tener la promesa de un auto. Lo que lo vuelve real es la inspección. El 29 de mayo de 2025 el FD pasó por una revisión completa, y en unos cuarenta minutos se juntaron más de doscientas fotos: cada panel, cada manguera, cada rincón del habitáculo.

El 13B-REW con el turbo HKS GT3-4R, y la barra de torretas roja que ya era parte del auto.
La parte que más me tranquilizó fue la menos glamorosa: el medidor de espesor de pintura. Apoyás el sensor en cada panel y te dice si la pintura es de fábrica, si hubo un repintado o si abajo hay masilla. En un auto negro, donde cualquier imperfección brilla, ese número lo es todo.

Panel por panel, con el medidor de espesor.
Y después, abajo. En un auto de más de treinta años lo importante no está en las fotos lindas: está en el piso. Óxido, golpes mal arreglados, pérdidas. Ahí abajo apareció la suspensión HKS Hypermax R, tal como decía la planilla.

Lo que no se ve en un auto de exposición, pero lo define todo.

El tablero, tal cual estaba en Japón.
書 Capítulo 04 — Papeles, papeles, papeles
Comprarlo fue lo fácil. Lo que siguió fue una maratón de trámites en dos idiomas y tres husos horarios: exportación japonesa, documentación aduanera, seguros, coordinación con el agente de carga. Cada mail era una semana de espera.

El manual original dice ɛ̃fini RX-7: así se vendía el FD en Japón en el 92.
Si estás pensando en importar un auto, anotate: este capítulo va a crecer con todos los detalles prácticos, costos y tiempos reales. Lo que nadie te cuenta antes de arrancar.
港 Capítulo 05 — Sayonara, Yokohama
El 25 de junio de 2025, bajo un cielo gris, el FD posó por última vez en suelo japonés, en Yokohama, antes de subir al barco. Mirando estas fotos, lo que más me impresiona es lo fuera de lugar que se ve un auto así en un estacionamiento cualquiera: parece que está esperando que alguien lo saque a la pista.

Yokohama, 25 de junio de 2025.

Las últimas fotos antes del viaje.
船 Capítulo 06 — El viaje
Ese día el FD dejó de ser unas fotos en una planilla y pasó a ser un número de contenedor. Semanas en el mar mientras yo refrescaba el tracking del barco como si eso lo hiciera ir más rápido.
Es la parte más larga y la más rara de la espera: no hay nada que hacer. El auto ya es tuyo, pero no lo podés ver, ni tocar, ni escuchar. Solo un puntito en un mapa que se mueve cada tanto.
着 Capítulo 07 — Llegada a Buenos Aires
El puerto, la aduana, y ese momento en que sabés que adentro del contenedor está él. Verlo salir a la luz argentina por primera vez es algo que no se describe: se siente en el pecho como un arranque en frío.
El 28 de junio de 2026, un año y tres días después de aquellas fotos en Yokohama, el FD ya estaba en casa. Primer contacto, primera vuelta de llave. El 13B despertándose en otro hemisferio, con otro acento, pero con el mismo brap-brap de siempre.

En casa, todavía con la patente de Osaka.
La cochera ya lo estaba esperando: el banner de Mazdaspeed, el de HKS y unos carteles japoneses viejos. El amarillo es una publicidad de una crema para 肩こり・腰痛・筋肉痛 (contracturas, lumbago y dolor muscular), muy apropiado después de tantos meses de espera. El azul dice 交通安全: seguridad vial.

Capot abierto para el primer saludo al 13B, y el GT Wing haciendo de perchero.

Después de medio mundo de viaje, por fin quieto.
鍵 Capítulo 08 — Y ahora, el camino
La historia no termina con la llegada: ahí empieza. La primera salida en serio fue la primera expo, y todo lo que le haga al FD desde hoy va a quedar en el blog. Este post queda como el registro de la odisea que lo trajo hasta acá.
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